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¿Por qué Dios permite el sufrimiento?

El terremoto de Venezuela y una mirada bíblica al dolor humano

26 de julio de 2026 Lectura de 7 minutos #Sufrimiento #TerremotoVenezuela #TestigosDeJehová #Biblia #Esperanza

El 24 de junio de 2026, Venezuela vivió una de las jornadas más devastadoras de su historia reciente. En cuestión de segundos, dos fuertes sismos —de magnitud 7,2 y 7,5— sacudieron el centro y occidente del país. Miles de personas perdieron la vida, decenas de miles resultaron heridas, y ciudades completas como Caracas y La Guaira quedaron marcadas por el derrumbe de edificios, la pérdida de hogares y familias destrozadas por el dolor.

Frente a escenas así, casi de manera automática, surge en el corazón humano una pregunta que trasciende religiones, culturas y generaciones:

"¿Por qué Dios permite que sucedan estas cosas? ¿Por qué no interviene para evitarlas?"

No es una pregunta nueva. Job, uno de los personajes bíblicos que más sufrió, se hizo este mismo cuestionamiento hace miles de años. En este artículo abordamos el tema con seriedad, sensibilidad hacia quienes sufren, y explicando cómo los testigos de Jehová entienden este asunto a partir de las Escrituras.

El origen del sufrimiento, según la Biblia

Según la enseñanza de los testigos de Jehová, la Biblia no presenta el sufrimiento como algo que Dios diseñó o desea para la humanidad. Al contrario, señalan que tiene su origen en una rebelión ocurrida en el Edén, cuando el primer ser humano decidió actuar independientemente de su Creador (Génesis 3).

A partir de ese hecho, plantean lo que llaman "el asunto de la soberanía universal": la idea de que Satanás cuestionó el derecho de Dios a gobernar, y también puso en duda la lealtad genuina de los seres humanos, alegando que solo servirían a Dios por interés propio (Job 1:9-11).

Bajo esta óptica, Dios habría permitido —no causado— que la humanidad experimente las consecuencias de gobernarse a sí misma. Citan Eclesiastés 8:9, que describe cómo el hombre ha señoreado al hombre para su propio perjuicio: los sistemas humanos, más que Dios, serían responsables de buena parte del sufrimiento social.

En cuanto a fenómenos naturales como los terremotos, el énfasis no está en un castigo divino puntual, sino en el contexto general: vivimos, según esta enseñanza, en un "sistema de cosas" marcado por la imperfección heredada y por un planeta bajo gobierno humano imperfecto.

Los apóstoles y la promesa de un final

Un punto central es que el sufrimiento no será eterno. Se cita con frecuencia al apóstol Pedro, quien habló de "nuevos cielos y una nueva tierra" en los que morará la justicia (2 Pedro 3:13). También al apóstol Pablo, que describió a "toda la creación" como si gimiera, esperando ser liberada de la esclavitud a la corrupción (Romanos 8:20-22), imagen que se aplica a catástrofes como terremotos, enfermedades y muertes.

"Y él limpiará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni luto, ni clamor, ni dolor."
— Apocalipsis 21:4

Para los testigos de Jehová, este pasaje no es una metáfora poética, sino una promesa literal vinculada al Reino de Dios como gobierno venidero.

Una ilustración que suelen usar: comparan la situación actual con un juicio en curso. Así como un juez permite que un caso se desarrolle completamente antes de dictar sentencia, para que no queden dudas sobre lo correcto de su decisión, entienden que Dios permite que se desarrolle plenamente "el experimento" del gobierno humano, antes de intervenir de forma definitiva mediante su Reino.

Cómo empezó todo: la desobediencia de Adán

Para entender el sufrimiento actual, los testigos de Jehová remiten siempre al principio: al relato de Adán y Eva en el Edén (Génesis 2 y 3). Según esta enseñanza, el primer hombre fue creado perfecto, sin enfermedad ni muerte, y colocado en un paraíso literal con un solo mandato de prueba: no comer del fruto de "el árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo".

Ese mandato, explican, no era arbitrario, sino una manera de que Adán reconociera el derecho de Dios a definir lo que es correcto e incorrecto. Cuando Adán decidió comer del fruto —después de que Eva fuera engañada por la serpiente, identificada más adelante como Satanás (Apocalipsis 12:9)— no fue un simple error, sino un acto consciente de independencia: eligió decidir por sí mismo el bien y el mal, en lugar de confiar en su Creador.

La consecuencia, según Romanos 5:12, fue que "por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por medio del pecado la muerte, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado". Los testigos de Jehová entienden esto de forma literal: Adán no transmitió a sus descendientes la perfección que tenía, sino la imperfección, como una especie de "herencia genética espiritual". Por eso, señalan, ningún ser humano nace ya perfecto, y todos envejecemos, enfermamos y morimos, incluidos los niños que nada tuvieron que ver con aquella decisión original.

Esta es la raíz que, según su interpretación, explica no solo el sufrimiento moral (guerras, crímenes, injusticias) sino también el deterioro del propio planeta y los fenómenos naturales destructivos: la humanidad y la tierra habrían quedado, en cierto sentido, "desalineadas" del propósito original de Dios, a la espera de una restauración.

Jesús: el rescate que abre el camino de regreso

Si el problema comenzó con un hombre perfecto que perdió la vida eterna para sí mismo y para su descendencia, la solución, según los testigos de Jehová, tenía que llegar también a través de un hombre perfecto. Por eso llaman a Jesús "el último Adán" (1 Corintios 15:45): así como Adán, al pecar, arrastró a toda la humanidad a la imperfección, Jesús, al mantenerse fiel hasta la muerte, hizo posible revertir esa condena para quienes ejercen fe en él.

A esto se le llama, en la enseñanza de los testigos de Jehová, "el rescate": un término legal y económico tomado de la propia Biblia (1 Timoteo 2:5-6), que compara la vida humana perfecta de Adán —perdida por su pecado— con un precio que debía pagarse para "comprar de vuelta" a la humanidad. Jesús, al entregar su vida humana perfecta como sacrificio, habría pagado exactamente ese precio equivalente, satisfaciendo así la justicia divina sin necesidad de ignorar la ley que Adán quebrantó.

Citan Juan 3:16 como resumen de este propósito: Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo, "para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna". Y Romanos 5:18-19 explica el contraste directo: así como por la desobediencia de un solo hombre muchos fueron constituidos pecadores, por la obediencia de uno solo —Jesús— muchos serán constituidos justos.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna."
— Juan 3:16

Un detalle que los testigos de Jehová destacan con frecuencia es la promesa que Jesús le hizo al malhechor que fue ejecutado junto a él: "estarás conmigo en el Paraíso" (Lucas 23:43). Para ellos, esto confirma que el rescate no es solo una idea abstracta, sino una garantía concreta de vida futura en una tierra restaurada, no en un destino incorpóreo distante.

El Reino de Dios: el gobierno que pondrá fin al sufrimiento

Para los testigos de Jehová, "el Reino de Dios" que Jesús enseñó a pedir en el padrenuestro ("venga tu reino", Mateo 6:9-10) no es un estado de ánimo ni una realidad puramente espiritual dentro del corazón de cada creyente, sino un gobierno literal, con Jesucristo como Rey, gobernando desde el cielo sobre toda la tierra. Se apoyan en Daniel 2:44, que describe un reino establecido por "el Dios del cielo" que jamás será destruido y que pondrá fin a todos los demás reinos humanos.

Según esta enseñanza, cuando ese Reino actúe plenamente, hará tres cosas concretas para eliminar el sufrimiento de raíz:

1. Eliminará los gobiernos humanos

Daniel 2:44 señala que este Reino "desmenuzará y consumirá" a todos los demás reinos, poniendo fin a las guerras y la corrupción.

2. Resucitará a los muertos

Hechos 24:15 habla de una resurrección tanto de justos como de injustos, lo que incluiría a las víctimas de tragedias como el terremoto de Venezuela.

3. Restaurará la tierra a un paraíso

Isaías 11:9 y 65:17 describen una tierra sin daño ni destrucción, con condiciones que revierten el deterioro heredado desde Adán.

En resumen, el razonamiento de los testigos de Jehová sigue esta secuencia: Adán perdió la vida perfecta para toda su descendencia → Jesús pagó el rescate para hacer posible recuperarla → el Reino de Dios, como gobierno real ya establecido en el cielo desde 1914 según su cronología, será el instrumento que aplique ese rescate a toda la humanidad, eliminando de forma definitiva el pecado, la enfermedad, la vejez y la muerte (1 Corintios 15:25-26).

¿Y cuándo terminará esto?

Aquí los testigos de Jehová son cautelosos: no señalan fechas exactas. Se apoyan en Mateo 24:36, donde Jesús mismo dice que "de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles... sino solo el Padre". Sin embargo, sí enseñan que hay "señales" descritas por Jesús en ese mismo capítulo —guerras, terremotos, epidemias, aumento de la maldad— que, en su interpretación, indican que la humanidad vive en los "últimos días", una etapa final antes de que Dios actúe a través de su Reino.

Una mirada humana ante el dolor real

Más allá de las explicaciones doctrinales, hay algo que ninguna teología puede ni debe minimizar: el dolor de las familias venezolanas que hoy lloran a sus seres queridos es real, profundo y merece toda nuestra compasión.

La Biblia reconoce ese dolor sin minimizarlo: el propio Jesús, según el relato bíblico, lloró ante la muerte de un amigo (Juan 11:35), lo cual —según explican los testigos de Jehová— refleja empatía divina hacia el sufrimiento humano, y no indiferencia.

Este artículo no pretende imponer una creencia, sino explicar cómo una comunidad de fe específica entiende uno de los temas más difíciles de la existencia humana. Existen otras perspectivas religiosas y filosóficas sobre el llamado "problema del mal", y cada persona puede explorar cuál resuena más con su propia búsqueda de sentido.

Fuentes consultadas para los datos del terremoto: Wikipedia (Terremotos de Venezuela de 2026), CNN en Español, Ayuda en Acción, ReliefWeb.

Por manuel