“El mejor activo que tiene el MINSA es su gente”
Entre hospitales centenarios, obras paralizadas y salas de emergencia desbordadas, el nuevo liderazgo del Ministerio de Salud recorre el país tratando de tomarle el pulso a un sistema que sostiene, sobre todo, gracias al esfuerzo de su personal.
Un sistema sostenido al límite
Las cifras oficiales y los operativos de control describen un sistema de salud con brechas estructurales: infraestructura que en algunos casos supera el siglo de antigüedad, desabastecimiento de insumos esenciales y una demanda que desborda la capacidad instalada, sobre todo en los servicios de emergencia de Lima Metropolitana.
Emergencias al borde del colapso
Un operativo realizado en noviembre de 2025 a los servicios de emergencia de 16 hospitales del MINSA en Lima Metropolitana —entre ellos Arzobispo Loayza, Dos de Mayo y Hipólito Unánue— documentó fallas que, más de dos meses después, seguían sin corregirse.
Atención en pasadizos
En Arzobispo Loayza, San Juan de Lurigancho y Villa El Salvador, pacientes eran atendidos en corredores improvisados, sin acceso a timbres o dispositivos de llamada a enfermería en caso de urgencia.
Esperas que superan las 12 horas
En 12 de los 16 hospitales fiscalizados, los pacientes permanecían en la Sala de Observación por doce horas o más, elevando el riesgo para los casos de gravedad súbita.
Personal médico insuficiente
Se constató un número limitado de especialistas y vacíos en la programación de guardias y retenes, personal que debe estar disponible ante una emergencia.
Equipos biomédicos inoperativos
Junto al desabastecimiento de medicamentos, se hallaron equipos fuera de funcionamiento, con farmacias de emergencia cuyos suministros críticos no alcanzaban para un mes de consumo.
Tres ministros en menos de un año
La cartera de Salud ha vivido una alta rotación en su liderazgo, en paralelo a la sucesión política que atravesó el país entre fines de 2025 y mediados de 2026.
Luis Quiroz Avilés asume el MINSA
Juramenta con el gabinete de transición del presidente José Jerí; continúa en funciones tras la asunción de José María Balcázar.
Renuncia de Quiroz y llegada de Juan Carlos Velasco
Velasco, que venía de dirigir el Instituto Nacional de Salud y la Susalud, asume el reto de una emergencia sanitaria ya diagnosticada por la Contraloría.
Luis Dyer Fernández, primer ministro de Salud de Keiko Fujimori
Tras las elecciones de 2026, Dyer inicia una ronda de inspecciones a hospitales y sedes administrativas para diagnosticar necesidades antes de definir su plan de acción.
Aplaudo la compra de máquinas sofisticadas, pero si empezamos por lo básico, movemos el motor del sistema.
🏥 Lo que prioriza la nueva gestión
- Reforzar postas y centros de salud del primer nivel, antes que la alta tecnología hospitalaria.
- Reactivar obras paralizadas, incluyendo pisos completos y ya construidos que llevan años sin operar.
- Endurecer la supervisión: pide a los directores caminar los pasillos de sus propios hospitales.
- Optimizar el sistema de citas médicas para reducir los meses de espera por consulta.
- Modernizar la infraestructura de hospitales emblemáticos con más de un siglo de antigüedad.
⚠️ Lo que sigue pendiente
- Corregir, dentro de los propios hospitales de Lima, las fallas que la Contraloría ya documentó.
- Cerrar la brecha de personal médico en zonas con déficit de especialistas.
- Digitalizar procesos administrativos: se hallaron aún montañas de expedientes en papel.
- Garantizar el abastecimiento sostenido de medicamentos e insumos críticos.
- Ampliar el acceso a tratamientos oncológicos de alto costo para la población más vulnerable.
El activo que sostiene el sistema
En medio de las carencias de infraestructura y presupuesto, las propias autoridades coinciden en señalar al personal de salud —médicos, enfermeras, técnicos y administrativos— como el elemento que impide que el sistema colapse del todo, muchas veces trabajando con equipos limitados y bajo alta presión asistencial.
